Política Científica de la Unión Europea
La Agenda de Lisboa (2000), revisada el año 2005
El año 2000, los Jefes de Estado y de Gobierno de los entonces 15 Estados Miembros de la Unión Europea acordaron un ambicioso programa de cambios: Se comprometieron a hacer de la Unión Europea – para el año 2010 –, “la economía basada en el conocimiento más dinámica y competitiva del mundo, capaz de un crecimiento económico sostenible con más y mejores empleos y una mayor cohesión social, respetando el medio ambiente.”
En la actualidad, el consenso europeo es general: Europa está todavía lejos de lograr el potencial de cambio exigido en la estrategia de Lisboa del año 2000. Aunque no se ponen en cuestión ni el diagnóstico ni las soluciones, es un hecho que no se ha avanzado lo suficiente.
En este contexto, la Comisión Europea propuso el año 2005 relanzar la estrategia de Lisboa, concentrando la acción en dos tareas principales: producir un crecimiento más fuerte y más duradero, y crear más empleo y de mejor calidad.
Para que eso sea posible, es fundamental contar con una situación macroeconómica sólida, en particular la aplicación de políticas orientadas hacia la estabilidad y de políticas presupuestarias sanas.
Un programa renovado de acción para la estrategia de Lisboa
Las nuevas acciones, a nivel europeo y nacional, que contribuirán a la realización de la visión de Lisboa son1:
Promover un lugar más atractivo para invertir y trabajar
- Ampliar y desarrollar el mercado interior europeo
- Mejorar las reglamentaciones europeas y nacionales
- Garantizar mercados abiertos y competitivos en Europa y fuera de Europa
- Ampliar y mejorar las infraestructuras europeas.
El conocimiento y la innovación, factores de crecimiento
- Aumentar y mejorar la inversión en investigación y desarrollo
- Facilitar la innovación, la adopción de las tecnologías de la información y la comunicación y el uso sostenible de los recursos
- Contribuir a la creación de una base industrial europea sólida.
Crear más empleo y de mejor calidad
- Atraer a un mayor número de personas al mercado laboral y modernizar los sistemas de protección social.
- Mejorar la capacidad de adaptación de los trabajadores y empresas y aumentar la flexibilidad de los mercados laborales.
- Invertir aún más en capital humano mejorando la educación y la formación profesional (incluye formación permanente).
Lisboa y la Investigación
La investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación están en el centro de la economía del conocimiento, factor clave del crecimiento, de la competitividad de las empresas y del empleo2. Por esta razón, la Comisión Europea ha hecho del fortalecimiento del esfuerzo en la investigación europea uno de sus principales objetivos al proponer un aumento del presupuesto de investigación de la Unión para el período 2007-20133.
En su calidad de impulsora de la producción y la explotación del conocimiento, la investigación constituye ante todo un eje para la ejecución de la estrategia de Lisboa. De hecho, la estrategia de Lisboa es el cimiento de la UE para alcanzar el equilibrio entre el crecimiento económico, la competitividad y el empleo, por un lado, y la sustentabilidad social y medio ambiental, por otro.
El conocimiento sustenta todos los componentes de la estrategia de Lisboa. Hoy día, la economía y el bienestar de los ciudadanos descansan en el avance de los conocimientos y su transformación en nuevos productos, procesos y servicios.
Europa no puede competir sobre la base de sus recursos naturales, ni está dispuesta a hacerlo a expensas de una mano de obra barata o a costa de su medio ambiente. La reacción europea debe concentrarse en el desarrollo de la productividad y el valor añadido de sus productos y servicios.
Para poseer una economía verdaderamente competitiva y basada en el conocimiento, Europa ha establecido que debe mejorar su capacidad para crear dicho conocimiento a través de la investigación, difundirlo por medio de la formación y aplicarlo gracias a la innovación.
Este triángulo que delimitan la investigación, la formación y la innovación alcanza su funcionamiento óptimo cuando el marco en el que se inscribe recompensa la utilización del conocimiento en beneficio de la economía y la sociedad.
En marzo de 2002, el Consejo Europeo de Barcelona estableció como objetivo el incremento del esfuerzo investigador europeo, hasta situarlo en un 3 % del PIB de la Unión Europea (dos terceras partes de la inversión deberían proceder del sector privado). En consecuencia, exigirá un esfuerzo renovado por parte de la UE y sus Estados miembros, a fin de consolidar el financiamiento público de la investigación y mejorar las «condiciones marco» para la inversión privada en I+D y el rápido aprovechamiento de descubrimientos e invenciones.
En la actualidad la UE sólo destina en promedio un 1,93 % de su PIB a la investigación y el desarrollo (frente al 2,59 % de los EE. UU., el 3,15 % de Japón y el 1,31 % de China). La tasa de crecimiento de la inversión en I+D respecto de su PIB en la UE es de un 0,7 % por año en el período 2000-2003. Ello está lejos de ser suficiente para alcanzar el objetivo del 3 % promedio definido para el año 20104.
En el contexto de la revisión intermedia de la estrategia de Lisboa, la Comisión Europea adoptó nuevas medidas en ámbitos como la introducción de incentivos fiscales para la investigación y la innovación, la reconsideración de la normativa en materia de ayudas estatales para estimular la investigación y la innovación, la mejora y adaptación de los regímenes de derechos de propiedad intelectual, la facilitación de las operaciones de capital de riesgo a escala europea y el refuerzo de los vínculos entre las universidades y la industria.
Las nuevas perspectivas financieras de la UE propuestas por la Comisión Europea para el período 2007-2013 movilizan un amplio abanico de instrumentos financieros para la realización coherente de la economía del conocimiento.
Entre tales instrumentos, destacan los siguientes:
• Los Fondos Estructurales y de Cohesión, cuya ejecución permitirá consolidar las capacidades de conocimiento de la Unión Europea, mediante la ampliación de la capacidad de investigación y desarrollo en las regiones menos avanzadas y gracias a una actuación en materia de innovación, educación y modernización de infraestructuras que garantice la diseminación de los resultados de la investigación por todas las regiones. La investigación y desarrollo, la innovación y la transición a una economía del conocimiento figuran entre las máximas prioridades de los tres nuevos objetivos de las políticas regionales de la UE (convergencia, competitividad regional y cooperación territorial europea).
• El Programa Marco de Innovación y Competitividad, gracias al cual será posible aumentar la capacidad europea de innovación, mediante la ayuda a las PYMEs innovadoras, la creación de redes de innovación, la difusión de resultados, la transferencia de tecnologías y el financiamiento de la innovación tecnológica mediante capital de riesgo.
• La nueva generación de programas de educación y formación, destinados a desarrollar la capacidad europea de producción, dominio y aprovechamiento del conocimiento, a través de una acción integrada en el ámbito de la educación y la formación a lo largo de toda la vida que prestará especial atención a la formación universitaria y a la formación de investigadores.
• Las Redes Transeuropeas, que abrirán el camino al despliegue a escala paneuropea de infraestructuras y sistemas avanzados, fruto de la I+D y la innovación y al servicio de estas (como es el caso de Galileo).
• El nuevo Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, cuyas prioridades se centran en el aumento de la competitividad del sector de la agricultura y la silvicultura, la gestión sustentable de las tierras, la diversificación de la economía rural y la calidad de vida en las zonas rurales.
En el ámbito de la investigación, que constituye uno de los lados del «triángulo del conocimiento», la acción primordial para sustentar el desarrollo de la economía del conocimiento y situar a la UE en una posición de competitividad a escala mundial es el nuevo Séptimo Programa Marco de Investigación (FP7).
Documentos asociados al tema: Construcción de ERA al servicio del crecimiento (2005)
Europa y la Investigacion Fundamental (2004)
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1) Ver Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo – COM(2005) 330 final – Bruselas, 20.7.2005. También Comunicación al Consejo Europeo de Primavera del Presidente Barroso –COM(2005)24 - Bruselas, 2.2.2005
2) “La ciencia y la tecnología, claves del futuro de Europa – Orientaciones para la política de apoyo a la investigación de la Unión “ COM (2004) 353 final – Bruselas, 16.6.2004.
3) Aumentar el presupuesto de 17.500 millones de Euros otorgados para el VI Programa Marco a 50.500 millones de Euros para el VII Programa Marco aumentando su duración de 4 años del primero a 7 años el segundo.
4) Ver“Towards a European Research Area. Science, technology and Innovation. Key Figures 2005” Comisión Europea, DG Investigación..